Los días previos y durante la menstruación, muchas mujeres sienten que su cuerpo cambia de ritmo: aparece la molestia, el cansancio, la sensación de carga en la zona abdominal o en la espalda, e incluso más irritabilidad o bajón anímico. El masaje relajante puede ser un recurso de bienestar que acompañe esos días, como una pausa dedicada a cuidarte. No es atención sanitaria: ante molestias muy intensas o irregularidades del ciclo, consulta siempre con tu ginecóloga.
¿Por qué apetece un masaje en estos días?
Más que buscar un efecto concreto, el masaje suave en la zona lumbar, el sacro y el abdomen bajo acompaña una sensación de calma, calidez y descanso justo cuando el cuerpo lo pide. Muchas mujeres describen tras la sesión una agradable sensación de confort y de haber bajado el ritmo. Cada cuerpo es distinto y cada mes también, así que lo vivimos como un cuidado, no como un remedio.
Zonas de trabajo y tipo de sesión
Las zonas más valoradas en estos días son la zona lumbar, el sacro y el abdomen bajo. Los movimientos son lentos, circulares y de presión suave. Durante los primeros días del ciclo se evita la presión directa e intensa sobre el abdomen, y se adapta todo a cómo te encuentres. Si lo prefieres, se puede centrar la sesión en espalda y zona lumbar y dejar el abdomen fuera.
¿Cuándo viene mejor?
La fase premenstrual —los días previos a la bajada— es cuando más se agradece el masaje, como forma de llegar a esos días con el cuerpo más suelto y la mente más tranquila. También durante los primeros días, si las molestias aprietan, un masaje suave en zona lumbar y sacra acompaña la sensación de alivio y confort. Muchas mujeres lo incorporan como un cuidado mensual dentro de su rutina de autocuidado.
Cómo es la sesión en Quiroesencia
Empezamos escuchándote: cómo llegas ese día, qué zonas notas más cargadas y qué prefieres evitar. A partir de ahí adaptamos el ritmo, la presión y las zonas. La sesión dura 50 u 80 minutos, se realiza en camilla con aceite y en un ambiente de luz suave, y siempre reservamos 10 minutos adicionales para tu acogida y un cierre tranquilo. Si buscas una desconexión más amplia, se puede plantear como un masaje relajante de cuerpo completo con especial atención a esa zona.
Cuidados que acompañan en casa
Además de la sesión, hay pequeños hábitos que muchas mujeres encuentran reconfortantes en estos días: el calor local (una bolsa de agua caliente en la zona lumbar o abdominal), descansar lo que el cuerpo pida, mantenerte hidratada y algo de movimiento suave como caminar o estiramientos amables. Son recursos de bienestar, no consejo médico: si algo te preocupa, tu profesional sanitario es quien mejor puede orientarte.
Preguntas frecuentes
¿Puedo recibir el masaje con la regla?
Sí, con total normalidad. Simplemente adaptamos las zonas y la presión a cómo te encuentres ese día. Si prefieres dejar el abdomen fuera, no hay problema.
¿Sustituye a lo que me haya indicado mi médica?
En ningún caso. Es un recurso de bienestar complementario. Ante molestias intensas, cambios en el ciclo o cualquier duda de salud, tu ginecóloga o profesional sanitario titulado es la referencia.
¿Dónde estáis y cómo reservo?
En Granada centro, calle San Jerónimo 48. Puedes reservar online desde nuestra página de masaje relajante en Granada o escribirnos por WhatsApp si prefieres confirmar disponibilidad antes.
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Si el ciclo menstrual te pasa factura cada mes, el masaje puede convertirse en parte de tu rutina de autocuidado. En Quiroesencia adaptamos cada sesión a tu momento y a lo que tu cuerpo necesita. Consulta nuestras sesiones de masaje relajante en Granada.
El masaje relajante que ofrecemos en Quiroesencia es una práctica de bienestar y relajación. No es atención sanitaria ni sustituye en ningún caso al consejo, valoración o atención de un profesional sanitario titulado. Ante molestias intensas, irregularidades del ciclo o cualquier duda de salud, consulta con tu ginecóloga o profesional sanitario titulado.

