Saber qué hacer antes de tu masaje puede marcar una gran diferencia en los resultados. Estas 5 cosas que debes hacer antes de tu masaje —y las 3 que debes evitar— te ayudarán a aprovechar al máximo cada sesión.
¿Por qué la preparación antes del masaje marca la diferencia?
La preparación antes de una sesión de masajes es importante para poder aprovechar mejor este momento de autocuidado. Mucha gente piensa que venir a una sesión de masaje es simplemente tumbarse en la camilla y dejarse hacer. Y sí, relajarse es parte clave del proceso, pero lo que haces antes de la sesión puede influir muchísimo en cómo responde tu cuerpo al tratamiento y en los beneficios que vas a notar después.
1. Alimentación: qué comer (y qué evitar) antes del masaje
Lo mejor es que comas algo ligero y fácil de digerir unas 1,5 o 2 horas antes del masaje. Evita comidas copiosas, cafeína, estimulantes y alcohol. Hidrátate bien desde la mañana: un cuerpo hidratado responde mejor al masaje, los tejidos están más elásticos y los efectos son más efectivos.
2. Ropa cómoda y suelta
Lo ideal es que vengas con ropa cómoda, suelta y fácil de quitar y poner. Cuanto menos tengas que preocuparte por la ropa, más fácil será relajarte antes y después del masaje. Trae calcetines cómodos, ya que tras el masaje el cuerpo entra en relajación profunda y los pies pueden enfriarse.
3. Ducha previa y piel limpia
Siempre que puedas, date una ducha antes de venir al masaje. Una piel limpia absorbe mejor los aceites y se deja trabajar con más facilidad. Evita usar cremas corporales, aceites o perfumes fuertes antes de la sesión, ya que pueden crear barreras o resultar molestos.
4. Llega con tiempo y prepárate mentalmente
Intenta llegar a la consulta con al menos 5-10 minutos de margen para darle tiempo a tu sistema nervioso a cambiar de marcha. Haz tres respiraciones profundas, lentas, inhalando por la nariz y soltando el aire por la boca. El simple acto de respirar bien empieza a relajar el cuerpo desde dentro.
5. Habla con tu terapeuta antes de empezar
Una buena sesión de masaje comienza antes de poner las manos sobre la piel. Cuéntale tus molestias actuales, lesiones pasadas o crónicas, tu estado de salud general y tu nivel de estrés o cansancio. Cuanta más información tenga, mejor podrá adaptar el masaje a tus necesidades.
3 cosas que debes evitar antes de tu masaje
Si tienes fiebre, gripe, resfriado fuerte o cualquier proceso infeccioso activo, lo mejor es reprogramar la cita. El masaje moviliza la circulación y puede empeorar los síntomas. Evita también comer en exceso justo antes, llegar con prisas sin margen para relajarte, y usar cremas o perfumes fuertes sobre la piel.
Cuidarse no debería ser un lujo, sino una forma natural de vivir. Todos esos pequeños gestos que haces antes de venir —comer ligero, llegar con tiempo, respirar profundo, contar cómo te sientes— no son detalles menores. Son señales de que estás presente y dispuesto a colaborar con tu bienestar. Vívelo como un acto de conexión contigo mismo.
Si es tu primera visita a nuestro centro y te quedan dudas sobre reservas, horarios, métodos de pago o cómo se desarrolla una sesión, puedes resolverlas en nuestra página de preguntas frecuentes, donde recogemos las consultas más habituales de quienes se preparan para su primer masaje.

