Yoga para la Digestión: Posturas y Respiración tras Comidas Copiosas | Quiroesencia

Terminas de comer y lo único que apetece es tumbarse en el sofá sin moverte. Pero esa quietud total, paradójicamente, es lo que peor sienta. El cuerpo pide otra cosa: movimiento suave, no inmovilidad total.

¿Te suena, sobre todo en Navidad o en cualquier comida familiar que se alarga? La digestión es uno de esos procesos que damos por sentado hasta que algo va mal. El yoga no la acelera ni la «mejora» en ningún sentido médico, pero sí ofrece posturas y respiración que acompañan esa sensación de pesadez de forma natural.

La conexión entre yoga y digestión

Es una observación antigua y bastante común: cuando comemos con prisa, de pie o discutiendo, la sensación posterior no tiene nada que ver con la de una comida tranquila. El cuerpo agradece la calma también a la hora de digerir. El yoga no hace nada mágico ahí, pero sí ofrece algo muy concreto: una forma de bajar el ritmo durante quince minutos en lugar de volver corriendo a lo siguiente. Si experimentas molestias digestivas persistentes, consulta siempre con tu médico.

Posturas y respiración que pueden acompañar el bienestar digestivo

Las torsiones suaves pueden favorecer la sensación de ligereza en la zona abdominal. Vajrasana — sentado sobre los talones — es una de las pocas posturas que se pueden practicar con tranquilidad tras comidas copiosas y que muchas personas asocian a una mejor sensación digestiva. Las flexiones suaves hacia delante también pueden contribuir al confort abdominal, y una respiración lenta y consciente acompaña la sensación de calma y bienestar.

Artículos relacionados

Scroll al inicio