¿Por qué el yoga puede favorecer el bienestar digestivo, especialmente tras comidas copiosas? La digestión es uno de esos procesos que damos por sentado, hasta que algo va mal. Después de una comida abundante, el yoga ofrece posturas y técnicas de respiración interesantes para acompañar el proceso digestivo de forma natural y complementaria.
La conexión entre yoga y digestión
El sistema digestivo está regulado en gran medida por el sistema nervioso parasimpático — el mismo que se activa durante la relajación y el yoga. Cuando estamos estresados o tras una comida copiosa, la digestión puede ralentizarse porque el cuerpo prioriza otras funciones. El yoga, al favorecer un estado de calma, puede crear condiciones más favorables para el bienestar digestivo. Si experimentas molestias digestivas persistentes, consulta siempre con tu médico.
Posturas y respiración que pueden acompañar el bienestar digestivo
Las torsiones suaves pueden favorecer la sensación de ligereza en la zona abdominal. Vajrasana — sentado sobre los talones — es una de las pocas posturas que se pueden practicar con tranquilidad tras comidas copiosas y que muchas personas asocian a una mejor sensación digestiva. Las flexiones suaves hacia delante también pueden contribuir al confort abdominal, y una respiración lenta y consciente acompaña la sensación de calma y bienestar.

