El diafragma es un músculo de mucha importancia en el yoga, en forma de cúpula, delgado pero muy potente, que separa tu cavidad torácica de la abdominal. Es invisible a simple vista y, sin embargo, trabaja miles de veces al día. Liberarlo con yoga transforma tu respiración y tu energía, y ayuda a oxigenar mejor el cuerpo, una práctica que trabajamos a fondo en las clases de yoga de Quiroesencia, en Granada Centro.
¿Por qué se tensa el diafragma?
El estrés crónico, la postura cifótica — espalda redondeada hacia delante — y la respiración superficial son las causas principales de tensión diafragmática. Cuando el diafragma no se mueve con libertad, la respiración se vuelve más superficial, la oxigenación disminuye y el sistema nervioso se mantiene en un estado de alerta constante. Aprender a oxigenar mejor el cuerpo es uno de los efectos más valiosos de la práctica regular.
Posturas para liberar el diafragma y oxigenar mejor
Las extensiones de columna — como Bhujangasana (cobra) o Ustrasana (camello) — abren el espacio torácico y permiten que el diafragma se expanda con libertad. Las respiraciones conscientes en postura de savasana, con una mano en el abdomen, ayudan a recuperar el movimiento diafragmático natural. En las clases de Quiroesencia integramos estas posturas con respiraciones guiadas para que la oxigenación llegue al cuerpo entero.

